LONDRES.- Al principio la policía creyó que era sólo un incendio. La autopsia reveló, sin embargo, que era un asesinato. Y no precisamente un asesinato cualquiera. Entre los dos, Laurent Bonomo y Gabriel Ferez, de nacionalidad francesa, recibieron 243 puñaladas, desperdigadas por el pecho, el cuello, la cabeza y el rostro. Aparecieron en el salón con las manos atadas. El homicida, antes de irse, les prendió fuego. Leer más»»»
LONDRES.- Al principio la policía creyó que era sólo un incendio. La autopsia reveló, sin embargo, que era un asesinato. Y no precisamente un asesinato cualquiera. Entre los dos, Laurent Bonomo y Gabriel Ferez, de nacionalidad francesa, recibieron 243 puñaladas, desperdigadas por el pecho, el cuello, la cabeza y el rostro. Aparecieron en el salón con las manos atadas. El homicida, antes de irse, les prendió fuego. Leer más»»»

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